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Clínica J. de Vicente

"La innovación constante es la única forma de mantenerse
competitivo, porque ninguna ventaja es sostenible en el largo plazo."

Bienvenidos a nuestra clínica

Implantología

Esta técnica está avalada por miles de estudios científicos y con unos resultados  realmente magníficos.

¿Qué es un implante?

Es un tornillo de titanio, con la superficie tratada de diferentes formas, consiguiendo una biocompatibilidad  total y que utilizamos para sustituir las raíces de los dientes que por diversas causas hemos perdido

Tratamiento.

Cuando reponemos un diente mediante un implante son necesarios tanto el implante como la corona que vamos a colocar encima del mismo, siendo a veces necesaria una pieza intermedia o conector.

La técnica de forma simplificada consiste en descubrir la zona ósea donde colocaremos el implante y realizar un lecho totalmente ajustado mediante fresas de tamaños crecientes (de 1,5 mm. Hasta 6 mm.).Una vez realizado el proceso anterior nos disponemos a la colocación del implante mediante instrumentos rotatorios que controlan la fuerza de apretado.

A esto podemos añadir técnicas guiadas por 3D que nos permiten no tener que despegar la encía, técnicas de ensanchamiento óseo, de injertos, etc.

Bien de forma inmediata, bien de forma diferida a dos  o cuatro meses colocaremos la corona sobre el implante para sustituir el diente que habíamos perdido.

Para tal fin tomaremos las impresiones del implante con los accesorios necesarios y realizaremos la corona de forma convencional o mediante el sistema CAD-CAM para su colocación en boca, obteniendo funcionalidad y estética.

Indicaciones.

Los implantes óseo-integrados están indicados en todos aquellos casos que queramos reponer dientes perdidos sin tener que realizar ninguna acción sobre los dientes adyacentes y teniendo el suficiente volumen óseo para que le implante quede totalmente integrado.

Hoy en día disponemos de técnicas que nos permiten colocar implantes donde antes era impensable o requería pasar previamente por una cirugía realmente invasiva para realizar injertos óseos.

Técnicas de levantamiento de seno maxilar tanto atraumático como de forma convencional  (sinus lift)  son hoy posibles gracias a los materiales de los que disponemos, así como a técnicas de regeneración ósea como el PRP (plasma rico plaquetas), etc.

Estudios necesarios.

A la hora de colocar un implante es totalmente necesario conocer la zona que va a recibir el implante, tenemos que conocer el volumen óseo en las tres dimensiones del espacio y para eso es imprescindible el uso del TAC HELICOIDAL  para maxilar o mandíbula, y más aun, someterlo a un tratamiento informático para que no tengamos ninguna duda de las dimensiones que presenta esa zona ósea y las dimensiones del implante que debemos colocar para obtener una buena estabilidad y respetar las zonas anatómicas contiguas.

De igual forma no podemos olvidar el estudio de la salud general del paciente teniendo muy en cuenta si existen problemas  cardiacos, de coagulación, de diabetes, etc.

Fases.

Una vez realizados los estudios necesarios, previo a la intervención, tenemos que encontrarnos una boca saludable, para lo que previamente ha tenido que pasar por una revisión odontológica exhaustiva con el fin de eliminar cualquier patología y placa bacteriana.

Durante unos días antes le encomendamos que realice enjugues con colutorios de clorhexidina y un mantenimiento de higiene adecuado.

El día de la intervención, una hora antes de la misma, aconsejamos y siempre que sea posible, la ingestión de un relajante muscular lo que evitará ansiedad y permitirá un trabajo más concienzudo.

En la intervención se coloca el implante o los implantes con las técnica de regeneración de hueso necesarias.

Cuando sea posible colocar las coronas de forma inmediata (en dos o tres días) se toman las impresiones para que el laboratorio de prótesis realice las mismas y si se van a colocar a las ocho o dieciséis simplemente se cierra la mucosa pudiendo dejar el tornillo de cierre a la vista (no sumergido) o bien tapado por la encía (sumergido), dependiendo del casos concreto.

Los puntos de sutura si no son reabsorvibles se quitarán alrededor de los diez días de la intervención.

A las semanas pertinentes, dependiendo del caso, se colocará la prótesis que escojamos.

Cuidados necesarios

Durante la primer semana de la colocación de los implantes se debe ser riguroso en llevar una dieta de productos blandos o líquidos.

Se debe tomar la medicación que se mande.

Se debe tener una escrupulosa higiene oral.

Preguntas frecuentes

¿Es muy doloroso?

Durante la intervención, por supuesto que no, pues la técnica anestésica actual nos permite asegurarlo de una forma real.

En el postoperatorio se pueden presentar algunas molestias y quizás un inflamación moderada de la zona, lo que en la inmensa mayoría de los casos se soluciona con la medicación que se ha prescrito y que de todas formas permite realizar las actividades normales del paciente a las pocas horas de la intervención.

¿Son para toda la vida?

Es muy difícil de asegurar  que son para siempre, pero nos tenemos que fiar de las estadísticas que muestran estudios científicos serios, que nos hablan de una supervivencia en boca del 96% a los 20 años.

¿Y si lo rechazo?

También nos tenemos que dirigir a los estudios realizados al respecto y la casuística personal de que se disponga, pero nosotros estamos consiguiendo unos resultados que rondan el 99 % de éxito.

Si ocurriera que algún implante no se oseointegrara, se colocaría otro sin ningún cargo bien en el mismo lecho o esperando alguna semana.

¿Son muy caros?

No se puede decir que algo es caro cuando lo vas a utilizar todos los días de tu vida durante muchos años y te va a permitir volver a utilizar algo que se ha perdido de una forma prácticamente igual que si fuera el diente biológico

Últimos avances:

Factores de crecimiento (PRP).

Se ha demostrado que las plaquetas de nuestra sangre contienen unas proteínas que son capaces de estimular las células productoras de hueso lo que se utilizan en muchas disciplinas médicas aprovechando esa acción. Obtenemos esos factores mediante la extracción de sangre del paciente, la centrifugamos con el instrumental adecuado separando las plaquetas de los demás componentes de la sangre.

Rompemos esas plaquetas con cloruro cálcico para que se liberen esos factores de crecimiento y los colocamos en el lecho receptor que queremos.

A los cuatro meses observamos tanto visual como  histológicamente que lo que se ha formado es auténtico hueso.

Lo empleamos para cuando necesitamos rellenar ciertas deficiencias de hueso, así como para rellenar el alvéolo postextracción dentaria, con el fin que las paredes de ese alvéolo no se colapsen y perdamos un hueso importante a la hora de querer reponer ese diente.

La informática y la implantología.

El disponer de las medidas exactas tanto del lecho receptor como del implante que vamos a utilizar supone una ventaja que no podemos rechazar si no queremos encontrarnos con situaciones de fracaso y de injuria iatrogénica para el paciente.

Los programas informáticos unidos al TAC HELICOIDAL nos lo muestran de una forma fidedigna, evitando  incurrir en errores de los que difícilmente en algunas ocasiones se encuentra la solución.

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